Cómo hacerlo
Qué hacer con una grabación, y qué no hacer con ella
Cómo conservar el archivo, cómo dejar solo la parte que importa y dónde presentarlo. La mayoría de los problemas aparecen después de grabar, no mientras se graba.
Empezar a grabar es la parte difícil. Lo que viene después parece sencillo.
No lo es. La mayoría de los problemas aparecen después de grabar, no mientras se graba.
Hay muchas más personas perjudicadas por lo que hicieron con una grabación que por haberla hecho.
Primero, lo que no hay que hacer
Va primero porque es la parte que no tiene marcha atrás.
No difundirla.
Grabar y publicar se tratan como actos distintos en prácticamente todos los ordenamientos. Aunque la grabación fuera lícita, subirla a un grupo o publicarla puede constituir una intromisión ilegítima en el honor o la intimidad. La línea es la misma en España, en Hispanoamérica, en Estados Unidos y en Italia.
Una regla práctica lo resume: una grabación se aporta a un procedimiento, no se comparte.
Mandársela a un compañero, subirla al grupo de la familia, adjuntarla en un foro — nada de eso es aportar. Es difundir.
Conserva el original
Si solo existe el archivo editado, la otra parte puede alegar manipulación. Si existe el original, puedes mostrar que la edición fue un extracto sin más.
La función de recorte de TalkSafe no toca el original. El fragmento seleccionado se guarda como archivo nuevo y la grabación completa permanece. Puedes preparar la copia que vas a aportar sin perder aquello de lo que salió.
El orden que conviene seguir:
Deja el original como está. Mejor no renombrarlo ni cambiarle la fecha.
Recorta solo lo que importa. Entregar dos horas suele ser peor que entregar tres minutos, porque quien lo revisa tiene que buscar la parte relevante.
Anota qué contiene. Fecha, lugar, quién estaba presente y en qué minuto se dice cada cosa. Un archivo con esa nota se lee de otra manera.
No lo dejes en un solo dispositivo
Un móvil se pierde, se rompe o se formatea, y con él se va todo lo que había dentro. Importa sobre todo con archivos que no vas a necesitar hasta dentro de meses.
TalkSafe usa la función de compartir de Android, así que una grabación puede enviarse a cualquier aplicación que acepte archivos: por correo a ti mismo, a un almacenamiento en la nube, a un ordenador.
Y esto enlaza con lo primero. Enviarte un archivo a ti mismo es conservarlo. Enviárselo a otra persona es difundirlo. Mismo botón, actos distintos.
La mayoría de las grabaciones no se usan nunca
Ese es el resultado normal, no un fracaso.
Una grabación se hace por si acaso. Si el caso no llega, el archivo se queda donde está. Una carpeta con grabaciones y nada que haya salido de ellas es el mejor desenlace posible.
Los problemas empiezan cuando una grabación se usa sin motivo para usarla — enviada con rabia, publicada por impotencia, reproducida para demostrar algo. En ese momento deja de ser un registro defensivo y pasa a ser otra cosa, y el análisis jurídico cambia con ella.
Dónde se aporta
Depende del asunto.
Laboral — la jurisdicción social, donde el artículo 90 de la LRJS admite expresamente las grabaciones como medio de prueba. Si antes hay un procedimiento interno, conviene revisar qué puede y qué no puede hacer la empresa.
Contratos y consumo — juntas arbitrales de consumo, mediación o vía civil.
Penal — a través de denuncia o querella.
En todos ellos, las tres cosas anteriores — fragmento relevante, original conservado y nota escrita — hacen que la aportación sea mucho más fácil de manejar.
En corto
Cuatro cosas después de grabar: conserva el original, recorta a lo que importa, deja una copia fuera del dispositivo y no la difundas.
Las tres primeras hacen que el archivo sirva. La última evita que se vuelva contra ti.
¿Se puede conservar solo el fragmento que interesa?
TalkSafe tiene una función de recorte. Al recortar, el archivo original queda intacto y el fragmento seleccionado se guarda como un archivo nuevo, de modo que puedes preparar una versión corta para aportar sin perder la grabación completa.
¿Conviene borrar el original después de recortar?
No. Si solo existe el archivo editado, la otra parte puede alegar manipulación. Conservar el original permite mostrar que la edición fue un simple extracto. Lo habitual es aportar el fragmento relevante y guardar el original aparte.
¿Puedo enviar la grabación a otras personas?
Grabar y difundir se tratan de forma distinta. Aunque la grabación fuera lícita, publicarla o subirla a un grupo puede constituir una intromisión ilegítima en el honor o la intimidad. Una grabación se aporta a un procedimiento, no se comparte.
¿Dónde se aporta una grabación?
Depende del asunto: la jurisdicción social en materia laboral, las juntas arbitrales de consumo o la vía civil en conflictos contractuales, y la vía penal cuando corresponda. En todos los casos conviene aportar el fragmento relevante junto con una nota de qué contiene.
¿Hace falta hacer copia de seguridad?
Un archivo que solo existe en un teléfono desaparece con ese teléfono. Conviene dejar una copia fuera del dispositivo. TalkSafe utiliza la función de compartir de Android, así que el archivo puede enviarse a cualquier aplicación que lo acepte: correo a ti mismo, almacenamiento en la nube, un ordenador.
¿Recortar debilita la grabación como prueba?
No si se conserva el original. Aportar dos horas de audio suele ser peor, porque quien lo revisa tiene que localizar la parte relevante. Un extracto breve más el original sin tocar es la combinación más sólida.